Si tienes la suerte de poder pasar una semana en Praga, enhorabuena.

Vas a vivirla de una forma que muy pocos viajeros consiguen. Sin prisas, sin carreras, sin ese agobio de “¿y esto no me lo voy a ver?” 🗺️

Con 7 días en Praga puedes hacer las cosas bien: visitar los grandes imprescindibles, perderte por barrios que los turistas de fin de semana nunca encuentran, y hacer alguna escapada a los alrededores que de verdad merece la pena.

No es lo mismo ver Praga en 2 días que tener una semana entera.

Con poco tiempo te quedas con los iconos, que ya está bien. Pero con 7 días puedes entender la ciudad, sentirte un poco local, y descubrir esos rincones que no salen en las guías de turismo de toda la vida.

Aquí tienes nuestra propuesta, día a día, para que llegues con todo claro y aproveches cada jornada al máximo.

Lo que debes saber antes de empezar

Antes de entrar en el itinerario, dos cosas prácticas que van a marcar la diferencia.

La primera: la Prague Card.

Si vas a visitar museos y monumentos de pago, esta tarjeta te puede ahorrar bastante dinero. Incluye transporte público y entrada a muchos sitios. Échale un vistazo a nuestra guía de la Prague Card antes de decidir si te compensa o no 💳

La segunda: dónde alojarte.

Con una semana entera, merece la pena pensarlo bien. El barrio de la Ciudad Vieja es el más céntrico pero también el más caro y ruidoso. Mala Strana tiene muchísimo encanto y es algo más tranquilo. Vinohrady es la opción más local y asequible.

Te lo contamos todo en nuestra guía de dónde dormir en Praga, con todas las zonas desglosadas por ambiente y presupuesto 🏨

Y la tercera, aunque parezca obvia: el transporte público.

Metro, tranvía y autobús funcionan de maravilla en Praga y son muy baratos. Si tienes la Prague Card ya lo llevas incluido. Para moverse por la ciudad no necesitas taxis ni Uber: el tranvía te lleva a prácticamente cualquier sitio.

Y ahora sí, vamos al día a día.

Día 1: La Ciudad Vieja, el corazón de Praga

Nada mejor que empezar tu semana mágica que por el centro neurálgico: la Plaza de la Ciudad Vieja (Staroměstské náměstí).

Llega por la mañana, antes de que se llene de turistas. Aquí te espera la Iglesia de Nuestra Señora de Týn con sus dos torres góticas que parecen sacadas de un cuento de hadas, el Ayuntamiento Medieval y el protagonista indiscutible de la plaza: el Reloj Astronómico 🕰️

Espera a que den las horas en punto para ver el espectáculo de los autómatas. Sí, todo el mundo te dirá que es una trampa turística. Aun así, vale la pena verlo al menos una vez.

Si quieres entender de verdad qué hay detrás del reloj y de la plaza, hay una visita guiada que te mete literalmente dentro del mecanismo y te baja a los subterráneos medievales del Ayuntamiento. De las más sorprendentes que puedes hacer en la ciudad, y de las que menos gente conoce.

Después de comer, dedica la tarde a pasear por el barrio judío de Josefov.

Es uno de los barrios hebreos mejor conservados de Europa y tiene una historia que te va a dejar sin palabras. El Cementerio Judío, con sus lápidas apiladas en capas, es de esas imágenes que no se olvidan fácilmente.

La sinagoga Española tampoco 🕍

Termina el día con una cerveza checa bien tirada en alguna cervecería del centro. Te lo mereces después de tanto kilómetro.

Día 2: El Castillo de Praga y Mala Strana

El Castillo de Praga merece un día entero, sin ningún tipo de prisa. Es el conjunto medieval más grande del mundo, y dentro hay suficiente para pasarte horas sin aburrirte 🏰

Lo más destacado: la Catedral de San Vito, impresionante desde cualquier ángulo; el Callejón del Oro, donde vivió el mismísimo Franz Kafka; la Basílica de San Jorge y el Palacio Real. Puedes pasear por la ciudadela de forma gratuita, aunque para entrar a los edificios necesitas entrada.

Las colas pueden ser largas en temporada alta, así que te recomendamos reservar con antelación y entrar con guía para no perderte nada importante.

Por la tarde, baja al barrio de Mala Strana. Casas de colores, calles empedradas, escudos en las fachadas y una atmósfera que te transporta directamente a la Edad Media.

La calle Nerudova es especialmente bonita: bájala despacio, asomándote a cada portal.

Y cuando llegues al fondo, date la vuelta y mira hacia arriba para ver el Castillo recortado sobre los tejados ✨

Día 3: El Puente de Carlos y la orilla del Moldava

El Puente de Carlos es, sin duda, el icono más reconocible de Praga. Treinta estatuas de santos flanquean este puente de piedra del siglo XIV que une la Ciudad Vieja con Mala Strana.

La recomendación de siempre: crúzalo al amanecer o al atardecer. La luz es mágica y los turistas todavía no se han desperezado. Por el día está hasta los topes, pero tampoco deja de tener su encanto.

Dedica la mañana a explorar la orilla del río hacia el sur. El paseo es precioso y en algún punto encontrarás la Casa Danzante, ese edificio futurista de Gehry que rompe completamente con el resto de la ciudad. Uno de esos edificios que o te encanta o te parece un sacrilegio, pero que en cualquier caso te saca unas fotos espectaculares 📸

Por la tarde, el momento perfecto para hacer un free tour por la ciudad. Con una semana por delante, los primeros días son ideales para que un guía local te dé contexto histórico y te cuente las historias que hay detrás de cada rincón.

En serio, cambia por completo la forma de ver la ciudad el resto de la semana.

Sigamos.

Día 4: Žižkov, Vinohrady y el Vyšehrad

Aquí está el secreto que distingue a los que pasan una semana en Praga de los que solo tienen un fin de semana.

Žižkov y Vinohrady son los barrios preferidos de los pragenses para vivir y salir. Sin casi turistas, con bares auténticos, mercados de barrio, cafeterías de especialidad y una energía completamente diferente a la del centro histórico 🍺

En Žižkov no te pierdas la Torre de Televisión: uno de los edificios más raros y fascinantes de toda Europa, con bebés gigantes trepando por su estructura exterior y unas vistas increíbles desde arriba. Mucha gente se la salta. Tú no lo hagas.

Vinohrady es perfecto para pasear sin rumbo, parar donde te apetezca y sentir que eres de allí aunque sea por un día. Los mercados del fin de semana son especialmente buenos.

Por la tarde, el Vyšehrad. Una fortaleza sobre el Moldava que la mayoría de viajeros ignoran y que es una auténtica joya. Tiene cementerio histórico con las tumbas de Dvořák y Smetana, vistas espectaculares al río y prácticamente nada de gentío. Un plan perfecto para la segunda mitad del día 🌿

Día 5: Excursión de un día a los alrededores

Con 7 días en Praga tienes el lujo de hacer al menos una escapada fuera de la ciudad. Aquí van las dos mejores opciones según tus gustos y el tiempo que quieras invertir.

Kutná Hora es la opción si buscas algo cercano y que te impacte. Está a solo una hora de Praga y tiene dos razones de peso para visitarla: la Catedral de Santa Bárbara, una maravilla gótica; y la Capilla de los Huesos (Sedlec Ossuary), una iglesia decorada con los restos de más de 40.000 personas. Impactante, peculiar y absolutamente única en el mundo 💀

Český Krumlov es ideal si tienes un día entero y buscas algo que te deje sin palabras visualmente. Este pueblo medieval a 3 horas de Praga es de los más bonitos de Europa: castillo renacentista, río Vltava serpenteando entre las casas, calles de cuento. Si lo ves en otoño, directamente parece pintado.

Si quieres más opciones para escaparte de la ciudad, en nuestra guía de excursiones desde Praga tienes todas las alternativas con distancias y consejos prácticos 🚌

Día 6: El Teatro Negro y el Clementinum

Si llevas ya varios días en Praga y todavía no has visto el Teatro Negro, este es el día. Una experiencia completamente diferente a cualquier cosa que hayas visto antes: teatro mudo, luces negras, efectos visuales hipnóticos. Apto para todos los públicos y difícil de olvidar 🎭

Por la mañana, antes del teatro, visita el Clementinum. Una biblioteca barroca que es literalmente una de las más bonitas del mundo. Las visitas son guiadas y hay que reservar con antelación, así que no lo dejes para último momento.

Si te gustan los libros y la arquitectura, vas a quedarte sin palabras. Y si no te gustan especialmente, también 📚

La combinación Clementinum por la mañana y Teatro Negro por la noche es uno de esos días que recuerdas mucho tiempo después de volver a casa.

Día 7: Monte Petřín y despedida con calma

El último día en una ciudad siempre tiene ese sabor agridulce.

Empieza sin prisas, desayuna bien y sube al Monte Petřín en funicular. Es uno de los planes más tranquilos y bonitos de toda la ciudad: jardines, vistas panorámicas de los tejados de Praga, y una torre mirador desde la que se ve todo el centro histórico de un solo vistazo 🌿

Si el tiempo acompaña, es el mejor final de viaje que se puede pedir.

Por la tarde, recupera los rincones que te hayan quedado pendientes durante la semana. Esa cafetería que apuntaste y nunca fuiste, ese mirador que pasaste de largo, ese mercadillo que viste de refilón. Los últimos días en Praga siempre dan para eso: cerrar flecos a tu ritmo.

Y si lo que quieres es simplemente sentarte en alguna terraza, pedir una svíčková y contemplar cómo pasa la ciudad, también es una forma perfecta de cerrar tus 7 días en Praga 🍽️

Preguntas frecuentes sobre Praga en una semana

¿Es suficiente una semana en Praga?

Más que suficiente para ver todo lo importante y además explorar barrios locales y hacer alguna excursión. Praga no es una ciudad enorme, y con 7 días la conoces de verdad.

¿Cuánto cuesta una semana en Praga?

Praga es más asequible que otras capitales europeas. Un viaje de una semana con alojamiento medio, comidas en restaurantes locales y actividades puede rondarte entre 700 y 1.200€ por persona, dependiendo de tus elecciones.

Te lo desglosamos todo en nuestra guía de presupuesto para Praga 💶

¿En qué época es mejor ir a Praga una semana?

Primavera y otoño son las épocas ideales: buen tiempo, menos masificación que en verano y precios más razonables. En nuestro post sobre la mejor época para viajar a Praga te lo contamos mes a mes 📅

¿Hace falta coche para moverse por Praga?

No, para nada. El transporte público es excelente y cubre toda la ciudad. El coche solo te hace falta si quieres hacer alguna excursión por tu cuenta a lugares como Český Krumlov.

Praga en una semana es, sin exagerar, una de las mejores experiencias que puedes tener en Europa.

Tiempo suficiente para conocerla de verdad, sin prisas y sin esa sensación de haberte dejado algo importante en el tintero.

¿Tienes alguna duda sobre cómo organizar tus 7 días en Praga? Déjala en los comentarios y te respondemos encantados 🙌