Podrías quedarte una semana entera dentro de la Medina de Marrakech y no aburrirte ni un solo día, cierto… Pero te estarías perdiendo medio Marruecos.
A un par de horas de coche desde la plaza de Jemaa el Fna hay desiertos rojizos, cascadas escondidas entre montañas, una ciudad costera que enamoró a artistas de medio mundo y pueblos bereberes donde el tiempo va más despacito.
Por eso las excursiones desde Marrakech acaban siendo, para buena parte de quienes visitan la ciudad, tan importantes como los propios días que pasan dentro de ella.

Con la información adecuada puedes elegir tú mismo cuáles de todas las excursiones en Marrakech encajan mejor con tus días, tu presupuesto y las ganas que tengas de madrugar.
Vamos a repasar las 8 que de verdad merecen la pena, con lo que incluye cada una y cuánto se tarda en llegar.
#1 Ait Ben Haddou y Ouarzazate, la ruta de cine más famosa de Marruecos
Si solo puedes hacer una excursión desde Marrakech, que sea esta.

El recorrido cruza el Alto Atlas por el puerto de montaña de Tizi n’Tichka, a 2.260 metros de altura, entre pueblos bereberes y paisajes de vértigo. La parada estrella llega a mediodía: el ksar de Ait Ben Haddou, una ciudad fortificada de adobe declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Su fama viene sobre todo del cine, ya que ha servido de plató en películas como Gladiator, Lawrence de Arabia o La Momia.
Después de un rato libre para comer, la excursión sigue hasta Ouarzazate, apodada el «Hollywood de África» porque allí siguen en pie varios estudios de cine que llevan décadas produciendo superproducciones internacionales. Quien quiera puede entrar a la Kasbah de Taourirt o al museo del cine, aunque esas entradas van aparte del precio de la excursión.
Se vuelve a Marrakech al atardecer.
Si prefieres ir por libre y con guía en exclusiva, existe también la versión privada del mismo recorrido.
#2 Cascadas de Ouzoud, la excursión desde Marrakech más popular en un solo día
Es probablemente la excursión desde Marrakech con más nombre entre quienes buscan naturaleza sin renunciar a dormir de vuelta en la ciudad.

El trayecto dura unas 3 horas, atravesando distintos pueblos del interior de Marruecos, hasta llegar a las que se consideran las cataratas más espectaculares del país.
Una vez allí, un guía local lleva al grupo primero a los miradores superiores, donde el ruido del agua se escucha antes de verla caer. Después se baja por un sendero hasta la parte inferior, donde espera uno de los momentos más esperados del recorrido: un paseo en barquita a los pies del salto de agua.
El paseo cuesta aparte del precio de la excursión, unos 20 dirhams, poco menos de 2 euros, y merece la pena pagarlo aunque sea un extra que el tour no incluye de entrada.
Se sale por la mañana y se vuelve entrada la tarde, así que es un día largo.
Pero es perfecto para quien quiere ver otra cara de Marruecos sin dedicarle más de un día libre de su viaje.
#3 Essaouira, la costa atlántica que enamoró a Orson Welles
Si de las ocho excursiones de esta lista tuvieras que elegir la que más contraste ofrece con Marrakech, sería esta.

Menos de tres 3 de carretera separan el calor seco de la Medina roja del aire salado del Atlántico. Essaouira es una ciudad amurallada de casas blancas y azules, con un puerto pesquero activo y una Medina mucho más tranquila que la de Marrakech.
La excursión suele dejar unas 5 horas de tiempo libre para recorrer su fortaleza, el puerto pesquero, la laberíntica Medina y su interminable playa.
Merece la pena perderse por sus zocos, mucho más artesanales que los zocos de Marrakech, y comer pescado fresco frente al puerto. No en vano, este rincón de la costa marroquí ha enamorado a personajes como Jimi Hendrix y Orson Welles desde hace décadas.
Es una excursión de día completo, con salida temprano y regreso al anochecer.
El cambio de escenario compensa cada minuto de trayecto.
#4 Excursión al Valle del Ourika y las cascadas de Setti Fatma
Esta es, junto a Ouzoud, la excursión de montaña más clásica desde Marrakech, y la que menos madrugón exige de todas.

El recorrido sube por el Alto Atlas siguiendo el curso del río Ourika, deteniéndose en pueblos tradicionales como Asni o Aghbalou antes de llegar al valle propiamente dicho.
Ya en Ourika, la parada obligatoria son las cascadas de Setti Fatma, a las que se llega tras una caminata sencilla entre terrazas de cultivo y casas de tierra. Es un plan que combina paisaje verde, algo raro de encontrar tan cerca de una ciudad tan seca como Marrakech, con la posibilidad de comer en alguno de los restaurantes con terraza sobre el río, muy populares entre familias marroquíes los fines de semana.
Al ser un trayecto más corto que el resto, muchas agencias lo combinan con otras paradas cercanas.
Si buscas algo más completo, quizá te interese la ruta de los tres valles del Atlas de la que hablamos un poco más abajo.
#5 Desierto de Agafay, dunas y jaimas a 45 minutos de la ciudad
No hace falta viajar hasta el Sáhara para sentir que estás en el desierto.
El desierto de Agafay es un altiplano rocoso a unos 45 minutos de Marrakech, al borde de las estribaciones del Alto Atlas, y se ha convertido en la escapada exprés favorita de quien tiene poco tiempo pero quiere esa foto de dunas y jaimas.
Las opciones van desde una tarde con paseo en camello, cena bereber y espectáculo musical bajo las estrellas, hasta rutas en quad o buggy entre el lago Takerkoust y los pueblos de alrededor.
Quien prefiera alargar la experiencia puede reservar una noche en un campamento de jaimas de lujo, con cena, música en vivo y, si el cielo acompaña, un cielo estrellado difícil de ver desde la ciudad.
Es la excursión al desierto de Marrakech perfecta para quien viaja pocos días a la Ciudad Roja y no puede permitirse los tres o cuatro días que exige llegar hasta las dunas de Merzouga.
Al estar tan cerca, algunas agencias la ofrecen también como plan de media jornada de tarde.
#6 Paseo en globo aerostático sobre el Atlas
Esta no es una excursión al uso, pero cumple con lo que buscan muchos viajeros al salir de la ciudad: ver Marrakech y sus alrededores desde una perspectiva completamente distinta.
La recogida es antes del amanecer, porque el vuelo se hace con las primeras luces del día, cuando el viento es más estable.
Sobrevolando el norte de la ciudad, el globo se desliza sobre olivares, pueblos bereberes y las primeras estribaciones del Atlas, con las montañas nevadas de fondo buena parte del año. Después de aterrizar, lo habitual es que la experiencia incluya un desayuno tradicional bereber y, en algunos paquetes, un paseo en camello antes de volver al hotel a media mañana.
Ten en cuenta que los vuelos dependen totalmente del tiempo.
Si hay demasiado viento, se cancelan por seguridad y se reprograman para otro día, así que mejor no dejarlo para tu última mañana en Marrakech.
#7 Excursión privada a los tres valles del Atlas: Imlil, Asni y el Plateau de Kik
Si ya conoces Ourika o quieres algo con menos gente y más variedad de paisaje en un solo día, esta es la alternativa.
La versión privada de esta ruta recorre el Alto Atlas parando en Asni, sube hasta el Plateau de Kik, una meseta verde salpicada de pueblos bereberes con vistas al Toubkal, el pico más alto del norte de África, y termina con una visita guiada por Imlil, punto de partida habitual para quienes se atreven con el trekking al propio Toubkal.
Al tratarse de un tour privado, tiene una duración de entre 7 y 12 horas.
Incluye recogida en el hotel o riad, transporte en vehículo de alta gama y conductor en español, aunque sin guía fijo durante todo el recorrido. Es la opción ideal para grupos familiares o parejas que prefieren marcar su propio ritmo en vez de ir encajonados en un minibús con horarios cerrados.
El paisaje cambia constantemente: de los pueblos de adobe de la llanura a las terrazas de cultivo, y de ahí a las primeras casas de piedra de montaña, con el Atlas siempre de telón de fondo.
#8 Al desierto de Merzouga, la excursión de varios días definitiva
Esta ya no es una excursión de un día, sino la más ambiciosa de toda la lista: un recorrido de varios días por carretera hasta las dunas de Erg Chebbi, en pleno Sáhara.
Si buscas la excursión al desierto de Marrakech que ves en todas las fotos, es esta.
El itinerario cruza de nuevo el Atlas por el Tizi n’Tichka y hace parada en la Kasbah de Ait Ben Haddou.
Desde ahí sigue por la carretera de las Mil Kasbahs hacia el Valle del Dades, cruza las Gargantas del Todra y termina en el corazón del desierto. La noche clave llega al final: un campamento de jaimas entre las dunas, con cena bereber, música tradicional en directo y, si el cielo está despejado, un manto de estrellas que no se ve desde ninguna ciudad.
Muchos viajeros madrugan al día siguiente para ver amanecer sobre las dunas antes de emprender el regreso.
Es una excursión que exige reservar al menos tres o cuatro días completos, así que solo tiene sentido si tu viaje dura una semana o más.
Si es tu caso, échale un ojo a nuestra semana en Marrakech para ver cómo encajarla sin renunciar a nada más de la ciudad.
Cómo elegir entre todas estas excursiones desde Marrakech
Con ocho opciones sobre la mesa, la pregunta lógica es por dónde empezar.
Depende sobre todo de cuántos días tengas y de qué tipo de paisaje te llame más.
- Si solo tienes un día libre: Ait Ben Haddou y Ouarzazate o las cascadas de Ouzoud son las opciones más completas para ese único hueco.
- Si buscas mar y desconexión total: Essaouira es tu sitio, sobre todo si necesitas un respiro del ritmo de la Medina.
- Si tienes poco tiempo pero quieres desierto: el desierto de Agafay te da esa estampa en apenas medio día.
- Si tu viaje dura una semana o más: reserva los días necesarios para la excursión a Merzouga, es la experiencia que más se recuerda de todo Marruecos.
- Si viajas en familia o prefieres ir a tu ritmo: la excursión privada por Imlil, Asni y el Plateau de Kik te da esa libertad.
Te dejamos también un mapa, para que veas dónde están los destinos de todas estas excursiones:
Además, échale un ojo también a nuestros consejos para viajar a Marrakech y a la guía de presupuesto para tu viaje a Marrakech, para que no se te vaya de más el dinerito.
El coste de estas excursiones puede variar bastante según la temporada, así que tampoco dejes de ver la mejor época para viajar a Marrakech. También condiciona mucho qué excursiones disfrutarás más, porque no es lo mismo cruzar el Atlas en pleno agosto que en marzo.
Sea cual sea la que elijas, las excursiones desde Marrakech son, para la mayoría de quienes visitan la ciudad, lo que termina de redondear el viaje, así que… ¡elige con cabeza y a disfrutar!


