Reservas los vuelos, apuntas los sitios que quieres ver y dejas el alojamiento para el último momento, como si diera igual dónde caes por la noche.

Mala idea, porque Marrakech tiene barrios tan distintos entre sí que la zona que elijas puede cambiarte el viaje entero: no es lo mismo despertarte entre callejones que hacerlo frente a una piscina.

¿Te metes de lleno en el laberinto de la Medina o prefieres calles anchas a un taxi corto de todo?

Dónde alojarse en Marrakech

Ninguna opción es mejor por sí sola.

Aquí tienes un repaso de dónde dormir en Marrakech según tu forma de viajar, zona por zona, con ventajas, contras sin adornos y un par de hoteles concretos en cada una.

Factores a que tener en cuenta a la hora de elegir dónde dormir en Marrakech

No existe una zona perfecta para alojarse en la Ciudad Roja que sirva para todo el mundo.

Puerta ornamentada de una vivienda en el antiguo barrio judío de Mellah en Marrakech
El Mellah, antiguo barrio judío, mantiene un ambiente distinto al resto de la Medina con sus balcones característicos

Lo que le funciona a una pareja que busca desconectar no tiene nada que ver con lo que necesita una familia con niños pequeños o un grupo de amigos con ganas de fiesta.

El primer factor es el presupuesto para Marrakech.

No es lo mismo un riad con encanto por poco dinero que una suite con piscina privada y servicio de spa incluido, y ambas opciones existen en esta ciudad.

El segundo factor es tu ritmo de viaje: si madrugas para hacer turismo y llegas agotado por la noche, la ubicación pesa mucho más que si tu plan incluye cenas largas y salidas hasta tarde.

Casi todo el mundo, eso sí, coincide en algo a la hora de elegir dónde alojarse en Marrakech: quiere estar cerca de lo que va a visitar y de las zonas donde se come bien.

Por eso, casi todas las opciones que vas a leer a continuación están a un paseo corto de la plaza principal de la ciudad.

Filtrar por zona, precio y número de habitaciones en una plataforma de reservas online te ahorra sorpresas cuando llegues, sobre todo si viajas en temporada alta.

Antes de reservar nada, échale un ojo a nuestros consejos para viajar a Marrakech, que te van a ahorrar más de un dolor de cabeza.

Y si todavía no tienes claro cuántos días te vas a quedar, la duración del viaje también cambia qué zona te encaja mejor. Aquí tienes nuestras guías según los días que tengas por delante:

A partir de aquí, toca repasar cuatro zonas que responden bien a la pregunta de dónde dormir en Marrakech, cada una pensada para un perfil de viajero distinto.

Las mejores zonas para alojarse en Marrakech

Unas zonas son más céntricas que otras, pero ninguna te deja completamente aislado.

Aprender cómo moverte por Marrakech con taxis y aplicaciones hace que ir de una punta a otra sea rápido y barato, así que no descartes ninguna zona solo por la distancia sobre el mapa.

Dicho esto, cada barrio tiene su propia personalidad, y elegir mal puede dejarte a cuarenta minutos a pie de todo lo que has venido a ver.

Medina

Si tu prioridad es despertarte, cruzar una puerta y meterte de lleno en el caos bonito de Marrakech, esta es tu zona.

Callejón estrecho de la Medina de Marrakech con tiendas tradicionales a ambos lados
La Medina, declarada Patrimonio de la Humanidad, es un laberinto de zocos y riads escondidos

La Medina es el corazón histórico de la ciudad, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Aquí tienes a un paseo los zocos de Marrakech, la plaza de Jemaa el Fna y la Mezquita Koutoubia, cuyo minarete asoma por encima de los tejados desde casi cualquier azotea de la zona.

Dormir en un riad dentro de las murallas es de esas experiencias que justifican el viaje por sí solas.

Patios interiores, techos de madera tallada y terrazas donde desayunar con la ciudad entera a tus pies.

La ventaja de elegir la Medina cuando buscas dónde dormir en Marrakech es evidente: todo queda a poca distancia caminando.

Eso sí, aquí vas a pagar el precio de meterte en un laberinto real: las calles son tan estrechas que muchos coches no pueden acercarte hasta la puerta, así que vas a arrastrar la maleta un buen trecho.

Súmale que el llamado a la oración suena varias veces al día desde las mezquitas cercanas, algo que a unos les da igual y a otros les cuesta la primera noche.

Si buscas ese punto de inmersión total, estas dos opciones dentro de la Medina cumplen de sobra:

Guéliz

Guéliz es la cara moderna de Marrakech, la llamada Ville Nouvelle que construyeron los franceses fuera de las murallas.

Calle moderna en el barrio de Gueliz con edificios de estilo colonial francés en Marrakech
Gueliz, la zona nueva de Marrakech, combina arquitectura de influencia europea con tiendas y cafés contemporáneos

Aquí las calles son anchas, hay aceras de verdad y la avenida Mohamed V concentra cafés, boutiques y restaurantes de todo tipo.

Es también la zona donde está el Jardín Majorelle, así que si ese jardín azul cobalto está en tu lista, dormir cerca te ahorra trayectos.

La ventaja de Guéliz es la comodidad.

Orientarte es fácil, encontrar un supermercado o una farmacia no es ninguna odisea y la oferta gastronómica es de las más variadas de la ciudad; de hecho, muchas de las direcciones que aparecen en la guía de dónde comer en Marrakech están precisamente en este barrio.

Para quien viaja con niños pequeños o simplemente quiere desconectar un rato del ritmo de la Medina, se agradece.

El contra es el reverso de su ventaja: pierdes el ambiente de callejón y olor a especias que hace especial a Marrakech.

Para llegar hasta Jemaa el Fna necesitas unos 15-20 minutos en taxi, algo a tener en cuenta si vas a hacer turismo cada día.

Si priorizas la comodidad sobre la inmersión total, échale un ojo a estas dos propuestas para dormir en Guéliz:

Hivernage

Hivernage es el barrio que eligen quienes viajan buscando piscina, spa y una cena tranquila después de un día entero caminando por los zocos.

Fachada de un riad de lujo con jardines en el barrio de Hivernage en Marrakech
Hivernage destaca por sus hoteles de categoría alta rodeados de vegetación y calles tranquilas

Está pegado a Guéliz, entre jardines y avenidas arboladas, y concentra buena parte de los hoteles de lujo de la ciudad.

Muchos de estos resorts tienen piscina propia, jardines enormes y servicio de spa.

Es también un buen punto de partida si tienes pensado alguna de las excursiones desde Marrakech, ya que varias salidas hacia el Atlas o el desierto recogen directamente en los hoteles de la zona.

La cara B es el precio: los alojamientos aquí suelen partir bastante por encima de la media de la ciudad.

Y de noche el ambiente es tranquilo, casi apagado, muy alejado del bullicio de la Medina.

Estas dos propuestas son buena muestra de lo que ofrece Hivernage:

Kasbah

La Kasbah es el antiguo barrio del poder político y religioso de Marrakech, y todavía conserva un aire distinto al resto de la Medina.

Muros de tapial y torres de la Kasbah de Marrakech al atardecer
La Kasbah conserva el trazado histórico junto a la mezquita y el antiguo palacio real

Aquí tienes cerca el Palacio de la Bahía y las Tumbas Saadíes, dos de las paradas obligadas de cualquier ruta por la ciudad.

Pegado a la Kasbah está el Mellah, el antiguo barrio judío, con su propio zoco de especias y curtidores mucho menos concurrido que el resto de la Medina.

Las calles son algo más anchas que en el resto del casco antiguo, y hay bastantes riads con encanto a precios más ajustados que en el centro histórico.

Es, en general, el barrio más tranquilo de todo el casco histórico, perfecto si quieres el ambiente de la Medina sin el bullicio constante de Jemaa el Fna.

¿La pega? Queda algo más lejos de los zocos grandes y de la vida nocturna, así que si sales mucho de noche vas a necesitar taxi con más frecuencia que si te alojas más al norte.

Para quien busca dónde alojarse en Marrakech con ese punto tranquilo y con historia, estas dos opciones en la Kasbah funcionan bien:

¿Ya sabes dónde dormir en Marrakech?

Entre la Medina, Guéliz, Hivernage y la Kasbah tienes prácticamente todo el abanico de la ciudad: bullicio, comodidad, lujo tranquilo y patrimonio con ambiente auténtico.

¿Te tira más despertarte entre azulejos y olor a azahar, o prefieres una cama grande junto a una piscina después de un día entero caminando?

Ninguna zona te va a arruinar el viaje, así que no te preocupes si no atinas de lleno con la zona donde dormir en Marrakech, que la ciudad es bastante llevadera y la disfrutarás igual.

¡Buen viaje!