Buscando qué ver y qué hacer en la ciudad, seguro que te has topado con el término «Marrakech Card» en algún foro o algún anuncio.

Y la pregunta es sencilla: ¿hace falta comprarla o es tirar el dinero directamente al río Tensift?

La respuesta corta es que depende.

La larga es la que te vamos a dar en este post, porque no existe una única tarjeta turística oficial como la Lisboa Card o la London Pass.

Lo que hay como Marrakech Card propiamente dicha son varios productos privados que se venden bajo nombres parecidos —Marrakech Card, Marrakech Pass y MarraCashCard— y que no siempre cubren lo mismo.

Algunos son tarjetas de descuento en comercios. Otros son packs de entradas ya compradas más un traslado. Y hay quien confunde el concepto con una simple entrada combinada a un par de museos, que es otra cosa completamente distinta.

Vamos a desglosar cada opción real de tarjetas turísticas en Marrakech que existen ahora mismo y si te compensa el gasto según los días que tengas pensado quedarte.

¿Existe una Marrakech Card oficial?

No, y esto es importante dejarlo claro desde el principio.

A diferencia de otras ciudades europeas, Marrakech no tiene un consorcio turístico municipal que emita una tarjeta única con transporte público, museos y descuentos en un solo soporte.

Lo que sí existen son productos de empresas privadas que se han apropiado del nombre genérico «Marrakech Pass» o «Marrakech Card» para vender packs de servicios turísticos, así que oficialmente no, pero sí que hay Marrakech Cards por ahí, sí.

Tarjeta turística Marrakech Card
Con una Marrakech Card podrás acceder a varios monumentos y atracciones de la ciudad

Esto no los convierte en una estafa ni mucho menos, pero sí significa que tienes que leer bien la letra pequeña antes de pagar.

En la práctica, cuando alguien busca este tipo de pase suele acabar encontrando dos o tres productos concretos, además de las entradas combinadas sueltas que circulan por varias plataformas de reserva.

MarraCashCard: la tarjeta de descuentos de Marrakech

La MarraCashCard es probablemente el producto más conocido bajo este nombre.

Y aquí viene el primer matiz que mucha gente pasa por alto: es una tarjeta de descuentos, no de entradas gratuitas. Pagas por ella y, a cambio, obtienes rebajas en un listado de comercios, restaurantes, excursiones y locales de ocio nocturno asociados en la ciudad.

MarraCashCard
MarraCashCard

Se vende en varias duraciones —24, 48, 72 o 120 horas— según cuánto tiempo vayas a estar en Marrakech, y viene con una guía de los negocios donde puedes usarla.

El problema de este tipo de tarjetas de descuento es siempre el mismo, y no solo en Marrakech: solo compensan si de verdad vas a gastar en los sitios concretos con convenio.

Si tu plan es comer en un puesto de la Jemaa el Fna, comprar en el zoco y visitar un par de palacios, la MarraCashCard no te va a servir de mucho.

Los puestos callejeros casi nunca tienen convenio con estas tarjetas, y tampoco la mayoría de monumentos de pago.

Está pensada más para restaurantes de gama media-alta que para el viajero que se mueve por su cuenta.

Si la quieres, tienen web en español, pero va regulinchi.

Marrakech City Pass: entradas y traslados en un solo pack

Otro producto que aparece constantemente al buscar un pase de este tipo es el Marrakech City Pass, un pack que combina varios servicios en una sola compra online.

Lo que suele incluir es bastante distinto a la tarjeta de descuentos anterior.

Marrakech Pass: pase turístico de Marrakech
Este pase agrupa las entradas a distintos puntos de interés de Marrakech en un solo documento

Entrada sin colas al Jardín Majorelle, entrada al Palacio de la Bahía y, en algunos paquetes, un traslado privado desde el aeropuerto hasta tu alojamiento.

Aquí el cálculo cambia bastante, porque lo que compras son entradas reales a lugares que probablemente ya tenías en tu lista de cosas que ver en Marrakech.

La pega es que el bus turístico de dos pisos que suele acompañar este pase tiene mucho menos sentido en esta ciudad que en capitales europeas. La Medina se recorre mejor a pie o en calesa, y el tráfico denso de sus calles estrechas hace que el bus avance más despacio de lo que te gustaría.

Si tu itinerario incluye de todas formas el Jardín Majorelle y el Palacio de la Bahía, compara el precio del pack con la suma de las entradas sueltas antes de decidirte.

A veces el ahorro real es menor de lo que parece en la web de venta. La puedes comprar por aquí.

Entradas combinadas como alternativa a la Marrakech Card

Hay una tercera opción que mucha gente confunde con la propia Marrakech Card y que en realidad es un producto distinto.

Son los tickets combinados que juntan el Jardín Majorelle, el Museo Yves Saint Laurent y el Museo Berebere en una sola entrada, con acceso preferente sin hacer cola.

Este combinado tiene mucho más sentido que cualquiera de las tarjetas anteriores si tu prioridad son precisamente esos tres sitios, porque están en el mismo recinto y se visitan en la misma mañana.

La pega es la misma de siempre.

Solo compensa si vas a entrar en los tres.

Si tu plan es más flexible y prefieres decidir sobre la marcha, casi siempre te saldrá más barato comprar la entrada al jardín en la puerta y decidir después si te apetece meterte en los museos.

¿Compensa la Marrakech Card según los días que te quedes?

Esta es la pregunta clave, porque el número de días que vayas a pasar en la ciudad cambia por completo la ecuación.

Con una estancia muy corta, cualquier tarjeta de varios días se queda coja porque no le vas a sacar todo el partido. Con una semana por delante, en cambio, sí que empieza a tener sentido plantearse algún pack de entradas.

Antes de decidirte por cualquier pase, échale un ojo a cómo tienes pensado repartir tu tiempo:

Si tu viaje es de uno o dos días, olvídate de cualquier pase pensado para varios días seguidos: no le vas a dar tiempo a rentabilizarlo.

A partir de los cuatro o cinco días, con margen para meter algún museo, algún palacio y quizás una excursión al Atlas, ya empieza a valer la pena sentarte a hacer los números.

¿Quién debería comprar la Marrakech Card y quién no?

Antes de sacar la tarjeta de crédito, piensa en qué tipo de viajero eres y cómo sueles moverte por una ciudad nueva.

  • Cómprala si: tu plan concreto incluye el Jardín Majorelle y el Palacio de la Bahía, quieres el traslado del aeropuerto resuelto de antemano y prefieres pagar todo junto antes de salir de casa.
  • No la compres si: tu itinerario se basa en callejear por la Medina, comer en puestos callejeros y decidir sobre la marcha qué monumento entra ese día.
  • Piénsatelo dos veces si: tu estancia es de un día o dos, porque ningún pase de varios días te va a compensar en tan poco tiempo.

Marruecos tiene una ventaja que en Europa casi no existe.

La mayoría de entradas sueltas ya son baratas de por sí, y eso hace que el margen de ahorro real de cualquier Marrakech Card sea bastante más pequeño de lo que promete la publicidad.

Preguntas frecuentes sobre la Marrakech Card

¿La Marrakech Card incluye el transporte público de la ciudad?

No. Ninguno de los productos que circulan bajo este nombre incluye los autobuses urbanos ni los petit taxis. El único transporte que aparece en algún pack es el bus turístico de dos pisos, pensado para una ruta panorámica y no para moverte del punto A al punto B del día a día.

¿Se puede comprar la Marrakech Card al llegar a la ciudad?

Depende del producto. La MarraCashCard suele venderse también en algunos puntos físicos de la ciudad, mientras que el Marrakech City Pass y los tickets combinados se compran casi siempre por adelantado a través de internet.

¿Es lo mismo la Marrakech Card que la entrada al Jardín Majorelle?

No. El jardín tiene su propia entrada independiente, y puedes pagarla directamente en la puerta sin necesidad de ningún pase.

¿Existe una Marrakech Card gratuita para residentes o estudiantes?

No hay ningún programa oficial de este tipo. Algunos museos y palacios sí aplican descuentos puntuales a estudiantes con acreditación, pero eso no tiene relación con ninguna de las tarjetas comerciales de las que hemos hablado aquí.

Conclusión: ¿merece la pena comprar alguna Marrakech Card?

En la mayoría de los viajes, no.

El Palacio El Badi no tiene un precio que justifique buscar un pack de descuentos para amortizarlo, por ejemplo.

Y buena parte de lo mejor de la ciudad —la propia Jemaa el Fna, perderte por los zocos de Marrakech y la fachada de la Mezquita Koutoubia— ni siquiera cuesta dinero.

Donde sí tiene sentido un pack es si tu plan concreto incluye el Jardín Majorelle y el Palacio de la Bahía, y encima quieres el traslado del aeropuerto resuelto sin negociar con ningún taxista a la salida del vuelo.

Para el resto de casos, la recomendación de siempre sigue funcionando aquí: móntate el viaje por tu cuenta.

Compra cada entrada donde corresponda, resuelve el transporte con lo que ya usa la gente de la ciudad y guarda el dinero de la tarjeta turística para una buena cena o un hammam.

Si quieres afinar el resto del presupuesto antes de decidir en qué gastar cada dírham, en la guía de presupuesto para Marrakech tienes cifras reales de comida, alojamiento y actividades.

Y si lo que buscas es una forma barata de conocer la ciudad con contexto en vez de solo cruzar puertas, échale un ojo también a las opciones de tours en Marrakech y free tours en Marrakech.

Muchas veces un buen guía local te va a aportar más que cualquier Marrakech Card, sea del tipo que sea.

¿Al final te has decidido a comprar alguna Marrakech Card, la MarraCashCard o la Marrakech City Pass para tu viaje, o prefieres ir sacando entradas sobre la marcha?